Unterschrift des Arbeitsvertrags
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Los errores más frecuentes al firmar un contrato de trabajo en Alemania y los Países Bajos

Trabajar en el extranjero suele organizarse con bastante rapidez. Una conversación con el reclutador, acordar el salario, recibir información sobre el alojamiento, fijar la fecha de inicio y, pocos días después, el candidato ya tiene delante un contrato que debe firmar. Precisamente en este momento conviene detenerse y leer el documento con atención. Incluso una oferta de trabajo muy atractiva puede resultar completamente diferente cuando se comparan las condiciones acordadas durante el proceso de selección con lo que realmente aparece en el contrato.

Esto afecta tanto a las personas que buscan trabajo en Alemania como a quienes tienen previsto trabajar en los Países Bajos. El problema no tiene por qué ser siempre una cláusula claramente abusiva. A veces basta con que no se indique un número garantizado de horas, que aparezca otro empleador en el contrato, que existan importantes deducciones del salario o que se establezca un plazo de preaviso del que nadie habló durante la contratación.

Por eso, antes de firmar, conviene considerar el contrato no como un simple trámite previo al viaje, sino como un documento que debe confirmar todas las condiciones importantes acordadas previamente con el reclutador.

Los errores más frecuentes al firmar un contrato de trabajo en el extranjero

Antes de analizar las distintas cláusulas del contrato, merece la pena reunir en un solo lugar los errores más habituales. Son precisamente estos los que con mayor frecuencia provocan problemas posteriores relacionados con el salario, la rescisión del contrato, el alojamiento o los costes adicionales.

1. Firmar el contrato sin comprobar quién es el empleador

El candidato da por hecho que está firmando un contrato con la empresa de la que se habló durante todo el proceso de selección. Sin embargo, más tarde descubre que su empleador oficial es una entidad completamente diferente, por ejemplo, una agencia de empleo o una empresa registrada en otro país.

2. Confiar únicamente en las promesas del reclutador

Si la prima, el salario, el número de horas, el alojamiento o el transporte gratuito no están confirmados por escrito, una vez en el país de destino puede resultar que las condiciones sean completamente diferentes de las explicadas durante la entrevista.

3. Fijarse únicamente en el salario por hora

18 euros brutos por hora pueden parecer una cantidad atractiva, pero si del salario se descuentan importes elevados por alojamiento, transporte, seguro u otros servicios, los ingresos reales pueden ser mucho menores.

4. No comprobar el número garantizado de horas de trabajo

Un salario por hora elevado sirve de poco si el empleador no garantiza un determinado número de horas. Comprueba si las horas acordadas durante la contratación aparecen realmente en el contrato.

5. Ignorar la duración del contrato y el plazo de preaviso

El trabajador puede pensar que podrá volver a Polonia en cualquier momento. Sin embargo, el contrato puede exigir el cumplimiento de un determinado plazo de preaviso o establecer condiciones específicas para finalizar la relación laboral antes de tiempo.

6. Ignorar las penalizaciones contractuales y las cláusulas sobre devolución de gastos

Este puede ser uno de los errores más costosos. Pueden surgir consecuencias económicas por no presentarse el primer día de trabajo, renunciar antes de comenzar, abandonar el puesto sin respetar las condiciones establecidas o dejar el trabajo demasiado pronto después de realizar una formación financiada por el empleador.

7. Firmar un documento en un idioma que no entiendes

Nunca debes asumir que se trata simplemente de un «contrato estándar». Las cláusulas importantes relacionadas con la rescisión, las penalizaciones, el salario o las deducciones pueden encontrarse precisamente en la parte del documento que no entiendes.

8. No leer los anexos ni los reglamentos internos

El contrato puede hacer referencia a un reglamento laboral independiente, normas de alojamiento, una tabla de penalizaciones o un documento relativo a las deducciones salariales. Firmar una declaración en la que confirmas haber leído un documento que nunca recibiste es un error grave.

9. No conservar una copia del contrato firmado

Después de firmar, conserva siempre una copia del contrato y de todos sus anexos. También es recomendable guardar la oferta de trabajo y las conversaciones mantenidas con el reclutador.

10. Firmar documentos en blanco o incompletos

Nunca firmes un contrato en el que no aparezca el salario, falte la fecha de inicio o haya otros campos vacíos que la empresa supuestamente vaya a «completar más adelante».

11. Firmar el contrato bajo presión de tiempo

Frases como «tienes que firmar hoy o perderás la oferta» deberían hacerte desconfiar. Primero debes leer el contrato detenidamente y aclarar cualquier duda.

Comprueba con quién estás firmando realmente el contrato

Una de las primeras cosas que debes comprobar suele aparecer al principio del documento: ¿quién es exactamente tu empleador?

Imagina que durante todo el proceso de selección al candidato se le habla de un puesto en una determinada empresa alemana o neerlandesa. Sin embargo, en el contrato recibido aparece como empleador una entidad completamente diferente, por ejemplo, una agencia de empleo o una empresa registrada en otro país, como Chipre.

Esto no significa automáticamente que exista una estafa. En el caso del trabajo temporal, el empleador oficial puede ser efectivamente una agencia, mientras que el trabajo se realiza para uno de sus clientes. El problema aparece cuando el trabajador no ha sido informado previamente de esta situación.

Antes de firmar el contrato, comprueba el nombre completo de la empresa, su dirección, el país en el que está registrada y sus datos de identificación. Si el contrato se firma con una empresa diferente de aquella de la que se habló durante la contratación, pide una explicación clara.

También debes saber quién pagará tu salario, quién se encargará de las cotizaciones, quién será responsable del seguro y quién gestionará los posibles costes del alojamiento o del transporte.

¿Las condiciones acordadas durante la contratación aparecen realmente en el contrato?

Esta es una de las trampas más habituales.

Durante una conversación con el reclutador puedes escuchar:

  • «Tendrás un mínimo de 40 horas semanales».
  • «Por los turnos nocturnos recibirás un suplemento del 25 %».
  • «El alojamiento cuesta 100 euros por semana».
  • «El transporte hasta el trabajo es gratuito».
  • «Después de un mes recibirás una prima».

El problema aparece cuando nada de esto figura en el contrato o cuando las condiciones escritas son muy diferentes.

Antes de firmar, lo mejor es abrir al mismo tiempo la oferta de trabajo, los mensajes del reclutador y el contrato y compararlos punto por punto.

Comprueba especialmente:

  • el salario por hora o mensual;
  • el número garantizado de horas;
  • el puesto;
  • el lugar de trabajo;
  • los suplementos por turnos nocturnos, fines de semana y festivos;
  • las normas de pago de las horas extraordinarias;
  • las primas;
  • el coste del alojamiento;
  • los gastos de transporte;
  • la fecha de pago del salario;
  • la fecha de inicio del trabajo.

Si el reclutador promete 18 euros por hora, pero en el contrato aparecen 15 euros más «posibles suplementos», no des por hecho que todo está correcto. Hay que averiguar exactamente cuándo se aplican esos suplementos y si la tarifa anunciada realmente puede alcanzarse.

Comprueba cuánto dinero te quedará realmente del salario

Un buen salario por hora no siempre significa que vayas a recibir una cantidad elevada al final del mes.

En el caso del trabajo en el extranjero, del salario pueden descontarse, entre otros:

  • el alojamiento;
  • el transporte hasta el lugar de trabajo;
  • el seguro;
  • la ropa de trabajo;
  • servicios adicionales contratados a través de la agencia.

Por eso, antes de firmar el contrato, no basta con comprobar el salario bruto. También debes revisar todos los posibles descuentos.

Especialmente peligrosas son las cláusulas generales que permiten al empleador descontar «otros gastos relacionados con el empleo» sin especificar exactamente cuáles son ni cuánto pueden costar.

Si no sabes cuánto costarán exactamente el alojamiento o el transporte, pregunta antes de viajar.

Duración del contrato de trabajo

Duración del contrato y plazo de preaviso

Otro error frecuente es firmar un contrato sin comprobar cómo y cuándo puede finalizarse.

Presta especial atención a:

  • la fecha de inicio del trabajo;
  • la fecha de finalización del contrato;
  • el período de prueba;
  • la duración del plazo de preaviso;
  • la posibilidad de rescindir el contrato antes de tiempo;
  • las normas de dimisión durante el período de prueba.

Puede ocurrir que un trabajador tenga previsto «probar» el puesto durante unas semanas y que, después de firmar, descubra que debe respetar un plazo de preaviso mucho más largo.

Esto es especialmente importante si utilizas un alojamiento proporcionado por el empleador. Conviene saber si la finalización del contrato de trabajo implica también la obligación de abandonar rápidamente la vivienda.

Penalizaciones contractuales: una de las partes más importantes del contrato

Este apartado debe revisarse con especial atención.

Los contratos pueden contener cláusulas que establezcan consecuencias económicas en determinadas situaciones. Esto no significa automáticamente que todas las penalizaciones incluidas en el contrato sean legales o puedan hacerse efectivas. Sin embargo, para el trabajador es importante conocer su existencia antes de firmar.

Las penalizaciones pueden aplicarse, por ejemplo, por:

  • no presentarse al trabajo en la fecha indicada;
  • renunciar antes de comenzar el empleo;
  • rescindir el contrato sin respetar el plazo de preaviso;
  • abandonar el puesto de trabajo;
  • ausentarse sin justificación;
  • dañar equipos de trabajo;
  • perder herramientas o ropa de trabajo;
  • dañar un vehículo de empresa;
  • no devolver el material después de finalizar el empleo;
  • abandonar demasiado pronto un puesto después de realizar una formación financiada por el empleador;
  • incumplir determinadas obligaciones establecidas en el reglamento interno.

Presta especial atención a términos como Vertragsstrafe, boete, penalty, contractual penalty, así como a las cláusulas relacionadas con el reembolso de gastos.

Por ejemplo, un candidato firma el contrato, pero dos días antes de viajar encuentra otro trabajo y comunica a la agencia que finalmente no acudirá. Solo entonces descubre que, según el documento firmado, el empleador ha previsto una penalización económica por no presentarse el primer día de trabajo.

Otra situación: un trabajador quiere renunciar después de una semana. Sin embargo, el contrato establece un determinado plazo de preaviso y el incumplimiento de este puede implicar una responsabilidad económica adicional.

Antes de firmar, comprueba:

  • ¿Por qué motivo puede aplicarse la penalización?
  • ¿Cuál es su importe?
  • ¿Es una cantidad fija o, por ejemplo, el equivalente a una semana o un mes de salario?
  • ¿Puede el empleador descontarla directamente de tu nómina?
  • ¿También eres responsable de los costes de alojamiento, transporte o formación si renuncias antes de tiempo?

Ten especial cuidado con las cláusulas poco claras que permiten al empleador reclamar al trabajador «todos los gastos asumidos por el empleador». Si no puedes determinar cuánto podrías llegar a pagar, pide una explicación antes de firmar.

Atención al reembolso de gastos: no siempre es lo mismo que una penalización

Otra categoría importante son las cláusulas relacionadas con el reembolso de los gastos asumidos por el empleador.

La empresa puede financiar, por ejemplo:

  • un curso;
  • una formación;
  • un certificado;
  • el transporte hasta el lugar de trabajo;
  • el billete a Alemania o los Países Bajos;
  • el alojamiento durante el período inicial de trabajo.

El contrato puede establecer que, si el trabajador abandona el puesto antes de un determinado período, deberá devolver parte de estos gastos.

Por lo tanto, no debes asumir que todo lo que se presenta como «gratuito» seguirá siendo gratuito independientemente de las circunstancias.

Comprueba si, en caso de renunciar antes de tiempo, existe la obligación de devolver determinadas cantidades.

Alojamiento: comprueba las condiciones antes de recibir las llaves

«Alojamiento proporcionado» suena bien, pero esta frase por sí sola dice muy poco.

Antes de firmar, comprueba:

  • el precio exacto;
  • el importe de la fianza;
  • la forma de pago;
  • los gastos de suministros;
  • las normas para abandonar la vivienda;
  • el plazo de preaviso del alojamiento;
  • posibles costes por daños;
  • las condiciones para devolver la fianza.

También conviene comprobar si la finalización del contrato de trabajo implica la obligación de abandonar inmediatamente el alojamiento. Para una persona que trabaja en el extranjero, puede ser una información fundamental.

No ignores los anexos ni los reglamentos internos

El contrato de trabajo puede tener solo unas pocas páginas, pero también pueden formar parte de él otros documentos.

Puede aparecer una cláusula como:

«El trabajador confirma que ha leído el reglamento de la empresa».

O:

«Las normas relativas a las penalizaciones se establecen en el Anexo n.º 3».

Si no has recibido el Anexo n.º 3, no firmes a ciegas una declaración en la que confirmas haberlo leído.

Solicita todos los documentos a los que hace referencia el contrato.

Precisamente en los reglamentos internos pueden aparecer informaciones importantes sobre penalizaciones, alojamiento, transporte, obligaciones del trabajador o deducciones salariales.

No firmes un documento que no entiendas

Un contrato redactado en alemán o neerlandés puede contener cláusulas cuyo significado no sea evidente incluso para una persona con conocimientos básicos del idioma.

Presta especial atención a términos como:

Kündigung / opzegging – rescisión del contrato de trabajo
Probezeit / proeftijd – período de prueba
Vertragsstrafe / boete – penalización
Unterkunft / huisvesting – alojamiento
Arbeitszeit / werktijden – jornada laboral
Überstunden / overuren – horas extraordinarias

Si no entiendes alguna parte, no intentes adivinar su significado. Pide al empleador o al reclutador que te explique las cláusulas que no estén claras o solicita una traducción profesional antes de firmar.

Checklist antes de firmar un contrato de trabajo en Alemania o los Países Bajos

Antes de firmar, comprueba:

  • ¿Quién es exactamente mi empleador?
  • ¿Todas las condiciones acordadas durante la contratación aparecen en el contrato?
  • ¿Cuál es el salario base sin primas ni suplementos?
  • ¿Cuántas horas de trabajo están garantizadas?
  • ¿Qué cantidades pueden descontarse de mi salario?
  • ¿Cuánto cuestan el alojamiento y el transporte?
  • ¿Cuánto dura el contrato?
  • ¿Cuál es el plazo de preaviso que debo respetar?
  • ¿El contrato contempla penalizaciones económicas?
  • ¿Tengo que devolver los costes de formación, transporte o alojamiento si renuncio antes de tiempo?
  • ¿He recibido todos los anexos y reglamentos?
  • ¿Entiendo todos los documentos que estoy firmando?

Si la respuesta a alguna de estas preguntas es «no», lo mejor es aclarar la situación antes de viajar.

Conclusión: no todo depende del salario

Los problemas más frecuentes relacionados con el trabajo en Alemania y los Países Bajos no siempre son consecuencia de ofertas de empleo deshonestas. Muchas veces los conflictos aparecen porque el trabajador lee detenidamente el anuncio, pero no presta la misma atención al contrato de trabajo.

Es precisamente en el contrato donde pueden aparecer datos sobre otro empleador, un salario base inferior, la ausencia de un número garantizado de horas, los costes del alojamiento, un plazo de preaviso largo o penalizaciones económicas.

Por eso, antes de firmar, compara siempre el contrato con la oferta de trabajo y con las condiciones acordadas durante el proceso de selección. Revisa también todos los anexos y conserva una copia de toda la documentación.

Si buscas trabajo en Alemania o los Países Bajos a través de europa.jobs, sigue siendo recomendable actuar con prudencia y comprobar detenidamente las condiciones de empleo. Dedicar unos minutos a revisar el contrato puede evitar problemas costosos después de llegar al país de destino.

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FAQ

1. ¿En qué debo fijarme antes de firmar un contrato de trabajo en Alemania o los Países Bajos?

En primer lugar, comprueba quién es el empleador oficial, cuál es el salario base, cuántas horas de trabajo están garantizadas, cuáles son los costes del alojamiento y del transporte y qué plazo de preaviso se aplica. También conviene comparar el contrato con la oferta de trabajo y con las condiciones acordadas previamente con el reclutador.

2. ¿Las condiciones comunicadas por el reclutador deberían aparecer en el contrato?

Sí. Las principales condiciones de empleo deberían estar claramente indicadas en los documentos. Esto incluye el salario, el número de horas de trabajo, los suplementos, el alojamiento, el transporte y las primas. Si el reclutador prometió algo durante la conversación, pero no aparece en el contrato, pide una explicación antes de firmarlo.

3. ¿Puede un contrato de trabajo incluir penalizaciones económicas por finalizar el empleo antes de tiempo?

El contrato puede contener cláusulas relativas a penalizaciones económicas o al reembolso de determinados gastos, pero su legalidad y posibilidad de aplicación dependen de la situación concreta y de la legislación del país correspondiente. Antes de firmar, comprueba por qué motivo puede aplicarse la penalización, cuál es su importe y si está relacionada, por ejemplo, con una renuncia anticipada, una formación o los gastos de transporte.

4. ¿Qué debo hacer si no entiendo una parte del contrato escrito en alemán o neerlandés?

No firmes un documento cuyo contenido no entiendas. Pide al empleador o al reclutador que te explique las cláusulas que no estén claras o solicita una traducción profesional. Presta especial atención a las disposiciones relacionadas con el salario, el plazo de preaviso, las penalizaciones, el alojamiento, las deducciones y la jornada laboral.